I Cuando por las tardes el ermitaño bajaba a la aldea, llevaba un cántaro vacío en busca de un vino nuevo. Luego escuchaba a los hombres hablar de cosas que no vieron vivir un tiempo que no existe. Mientras la noche se movía bebía el vino que alivia tanta insensatez... Andrés Utello, Agua Fuerte (2001, La Luna Que).