No te salves
	
	
	No te quedes inmóvil
	al borde del camino
	no congeles el júbilo
	no quieras con desgana
	no te salves ahora
	ni nunca
		no te salves
	no te llenes de calma
	
	no reserves del mundo
	sólo un rincón tranquilo
	no dejes caer los párpados
	pesados como juicios
	
	no te quedes sin labios
	no te duermas sin sueño
	no te pienses sin sangre
	no te juzgues sin tiempo
	
	pero si
		pese a todo
	no puedes evitarlo
	y congelas el júbilo
	y quieres con desgana
	y te salvas ahora
	y te llenas de calma
	y reservas del mundo
	sólo un rincón tranquilo
	y dejas caer los párpados
	pesados como juicios
	y te secas sin labios
	y te duermes sin sueño
	y te piensas sin sangre
	y te juzgas sin tiempo
	y te quedas inmóvil
	al borde del camino
	y te salvas
			entonces
	no te quedes conmigo
	


	
	Mario Benedetti,
	Poemas de otros (1974, Editorial Alfa Argentina).
	




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