El "progreso" llegará a nuestra atrasada (?) región
Tal vez porque, a fuerza de desmontes, transgénicos y agroquímicos, pronto no nos va a quedar tierra adecuada para seguir siendo un país agroexportador, las corporaciones y las equivocadas personas que nos gobiernan han planificado y dispuesto para nosotros, sin mayores consultas, convertirnos en un país minero.
Vecinos nuestros han regresado asombrados de una visita al Ministerio de Economía donde pudieron ver un mapa de Argentina con cientos de proyectos de mega-minería marcados.
No a todos les ha parecido una idea brillante. En las sierras de Córdoba los vecinos nos hemos organizado en asambleas para resistir. Ya los vecinos de Esquel han tenido éxito en esa lucha. Y no son los únicos. Desde muchos sitios y organizaciones se lucha contra la destrucción del ambiente en el que vivimos.
Aquí hay un documento sobre el problema en nuestra zona. (Este documento está desactualizado y sólo puede servir por sus listados de proyectos mineros y tal vez como registro de la época.)
Los habitantes de las sierras de Córdoba que nos hemos reunido en asambleas de vecinos autoconvocados no somos ecologistas profesionales, y estamos aprendiendo a la fuerza y a las apuradas a entender lo que está sucediendo. Estamos descubriendo que una de las claves para entender lo que nos está pasando ahora, y la clase de futuro que nos han preparado, es la política energética.
El actual precio subsidiado de la energía ha permitido a las empresas mineras aumentar aún más sus colosales ganancias. También permite que algunas exportaciones -tales como las de aluminio que hace Aluar, cuyo precio final se forma en un 85 % con el precio de la energía utilizada en su elaboración- sean en realidad formas encubiertas de regalar energía al extranjero y a las empresas que intervienen en el negocio.
Vemos también que el precio subsidiado de la energía es uno de los factores que frena el desarrollo de energías alternativas de menor contaminación y la recuperación de las economías regionales. Con la energía subsidiada estamos viviendo una fantasía similar a la del "uno a uno" del menemismo, cumpliendo los equipos de aire acondicionado y vehículos "4 x 4" el rol que las chucherías de Taiwan cumplieron en aquella época.
Es entonces al Plan Atómico Nacional con su propósito de construir seis centrales nucleo-eléctricas, al proyecto de construir cinco centrales hidroeléctricas en la patagonia, y a la política energética provincial y nacional en general, que debemos prestar más atención y estudiar cuidadosamente, ya que todo esto será el principal factor que afectará al medio ambiente, a la economía y a nuestra sociedad.
El hecho de que las explotaciones mega-mineras están entre los mayores consumidores (a precio casi regalado) de energía eléctrica y gasoil del país y que tienen prioridad para su suministro mientras el resto de los ciudadanos somos variable de ajuste, debe ser comunicado a todos los habitantes del país, para que sirva de base para la discusión de nuestros problemas ambientales, energéticos, económicos y sociales.
En nuestra zona, los proyectos de minería de uranio y torio, la planta de enriquecimiento de uranio Dioxitek S.A. creada durante la última dictadura militar en plena ciudad de Córdoba, el reciclado de la central nuclear de Embalse, el proyecto de construir una central nuclear en Cruz del Eje o eventualmente agregarla a Embalse, junto con el esfuerzo que está haciendo en este momento la Comisión Nacional de Energía Atómica en una campaña para propagandizar la energía nuclear, deberán estar en el centro de nuestra atención.